Brasil: ayuda financiera para el sector cultural

 

Publicado el julio 12, 2020

Escrito por Mario Gilardoni

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El gobierno brasilero ha promulgado una ley que define las acciones destinadas al sector cultural durante el estado de emergencia sanitaria producto de la pandemia del Covid-19.

A diferencia de los distintos subsidios otorgados en forma general en nuestro país, esta nueva ley destina específicamente 3 mil millones de reales (equivalentes a unos 562 millones de dólares) para que los estados, municipios y el Distrito Federal arbitren mediadas de apoyo para el sector. Este subsidio se traduce en el pago de tres cuotas de 600 reales (unos 112 dólares) a trabajadores del área.

La ley también establece un subsidio mensual para el mantenimiento de espacios culturales y artísticos, organizaciones culturales comunitarias, cooperativas, micro y pequeñas empresas e instituciones culturales que tuvieron sus actividades suspendidas por las medidas de aislamiento social, y que deben comprobar su inscripción junto a los registros oficiales de Cultura. El valor mínimo previsto es de 3 mil reales (560 dólares) y el máximo de 10 mil reales (1.870 dólares), de acuerdo a los criterios establecidos por el gestor local.

El subsidio contempla a puntos de cultura; teatros independientes; escuelas de música, de capoeira y de artes; circos; cineclubes; centros culturales y centros de tradición regionales; museos comunitarios, centros de memoria y patrimonio; bibliotecas comunitarias; espacios culturales en comunidades indígenas; espacios de pueblos y comunidades tradicionales; ferias de arte y de artesanía; espacios y centros de cultura alimentaria de base comunitaria, agroecológica y de culturas originarias, tradicionales y populares, entre otros espacios y actividades validados en los registros oficiales.

Como contrapartida, tras el reinicio de sus actividades, estos espacios tendrán que promover actividades dirigidas prioritariamente a los alumnos de escuelas públicas o actividades en espacios públicos de su comunidad, de forma gratuita, en intervalos regulares, en coordinación y planificación definidas con el ente federativo responsable de la gestión pública de cultura.

Quien capitaliza esta ley es el nuevo secretario de cultura (devaluado de ministerio) a Mario Frías un actor de telenovelas, fanático seguidor del presidente Bolsonaro y por lo tanto, contrario a la cuarentena (a la que califica como “un acto dictatorial irracional”) y con uno de sus principales deberes encomendados: destruir la ley Rouanet de mecenazgo. Pareciera que al presidente le encantan los culebrones ya que Frías sucede a la ineficaz actriz como funcionaria Regina Duarte (que duró tres meses en el cargo), ocupando así el nuevo funcionario el quinto lugar en la cartera de cultura, después de sucesivas renuncias forzadas. No es de extrañar esto dado que en los 18 meses de gobierno ya han cambiado 12 ministerios.

Lo ocurrido en cultura no es novedad, ya que el primer mandatario y muchos de sus ultra derechistas funcionarios consideran que el mundo del arte y la producción cultural es un nido de comunistas a combatir.