Castagnino en Sarachaga: un primer premio del Salón Nacional a la venta

 

Publicado el julio 8, 2018

Escrito por Sonia Decker

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Juan Carlos Castagnino , cuya familia es originaria de Chiavari , pequeño pueblo cercano a Génova, nació en Camet en 1908 .
A los veinte años ingresa a la Facultad de Arquitectura, aunque se recibirá recién en 1940, habiendo completado todos los cursos de la Escuela Superior de Bellas Artes.
“El hombre del río” (1948), obra con la que se presenta al Salón Nacional ese mismo año, obtendrá el justificado Primer Premio . Esta pieza excepcional fue reproducida en la tapa del catálogo del mismo ya que el Gran Premio Adquisición fue declarado desierto. Tiene importantes medidas 169×91 cm, y será subastada en la Casa Saráchaga, en Juncal 1248, el próximo 7 de agosto.
Es muy infrecuente la salida a plaza de estas obras. La extensa y variadísima carrera de Castagnino es recordada en el imaginario popular por sus célebres tintas que ilustran el Martín Fierro o los murales de las Galerías Pacífico que pintó junto a Berni, Spilimbergo, Urruchúa y Colmeiro.
Pero son estas piezas las que nos muestran al gran artista, que siempre vio a la pintura como una síntesis de planos de color. Si bien el dibujo es el principal sostén de toda su estructura pictórica, el color dirige la mirada a la dinámica de sus composiciones. En este caso, la paleta azulada destaca focos lumínicos que intensifican lo puntos de dramatismo.
Castagnino celebra aquí el trabajo, intensificando, no con cierta nostalgia, sus posturas ideológicas y destacando como es habitual en su temática, el esfuerzo de las labores agrícolas, fabriles y portuarias.
Este arquitecto que nunca ejerció se libera de los cánones académicos para realizar pinturas de formas abiertas, casi inconclusas, que dejan entrever su espíritu romántico e idealista.
El estudio constante con modelo vivo, que realizó a lo largo de toda su vida, se advierte en esta brillante representación de la gran figura expresiva de un pescador, que transmite cansancio y desazón y, al mismo tiempo aparece imponente en un paisaje misterioso y universal. El horizonte alto nos cambia la perspectiva y ubica al personaje en un escenario casi teatral, pleno de magia.
Esta pieza excepcional saldrá a remate con una base de u$s 40.000. La presencia de una obra de esta calidad llevará a los coleccionistas a meditar seguramente sobre su posible adquisición.