Cómo el arte y las fundaciones permiten ahorrar cifras multimillonarias en impuestos a las ganancias

 

Publicado el octubre 18, 2020

Escrito por Mario Gilardoni

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Un excelente ejemplo de estos mecanismos en la práctica surge del utilizado por el multimillonario norteamericano Sheldon Solow, uno de los magnates del sector inmobiliario.

El tema comienza hace casi 40 años cuando Solow adquiere por 1 millón de dólares la obra de Sandro Botticcelli: “Joven sosteniendo un medallón” que como anunciáramos hace un par de semanas saldrá a la venta en enero en Sotheby´s con un estimado de 80 millones de dólares.

En caso de ser vendido por ese precio, la ganancia generada respecto al costo inicial  generaría una factura de impositiva por impuesto a las ganancias de al menos 33 millones de dólares.

El eficiente asesoramiento financiero del que disponen los poseedores de grandes fortunas provocó que el millonario donase el 99% de la pintura a su fundación privada,  que a su vez es el remitente para la casa de subastas, quien recibirá el monto de la venta.

Este tipo de maniobras de planificación fiscal, perfectamente legales, son utilizados rutinariamente con activos que utilizan desde acciones hasta bienes raíces.

Por supuesto que los directivos de la fundación ya tienen una idea clara de cómo utilizarán este nuevo recurso.