Después de una década concluyó la restauración de la tumba de Tutankamón

 

Publicado el enero 27, 2019

Escrito por Mario Gilardoni

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Una buena noticia para los aficionados a la visita de lugares relevantes para la cultura antigua y actual: la tumba de Tutankamón en Egipto acaba de concluir el período de 10 años que demandó su restauración y rediseño para los visitantes.

Curiosamente, este proceso de restauración por parte del Getti Conservation Institute, demandó la misma cantidad de años que necesitó el célebre arqueólogo Howard Carter, descubridor de la tumba en 1922, limpiar y retirar su tesoro debido a la multitud de objetos. Sin lugar a dudas, este descubrimiento desató una fiebre –que aún se despierta cada vez que parte de su colección es exhibida en todo el mundo- por visitar este lugar tan atractivo.

En parte, este “turismo cultural” comenzó a generar los mismos problemas que obligaron a planificar y restringir los visitantes, como a la cueva de Altamira. La emanación de humedad y dióxido de carbono emanado de los cuerpos de los visitantes propicia además del “estresamiento” de las pinturas por las fluctuaciones del aire, además de propiciar el crecimiento microbiológico en las paredes pintadas. A esto se suman los daños físicos provocados por rayaduras, debido a espacios reducidos y el polvo transportado por los zapatos de los visitantes.

Para prevenir estos problemas se han establecido recorridos seguros, limitación de personas, sistemas de control de humidificación y CO2, iluminación especial, etc.

El proceso de restauración ha sido tan minucioso que se puede considerar que el trabajo terminado, limpio de polvo y estabilización de las pinturas, se ve mejor que en el momento del descubrimiento. En la tumba se encuentran objetos, como la momia de Tutankamón, exhibida en una caja sin oxígeno, el sarcófago de cuarcita y su tapa de granito, así como otros elementos originales.