El arte brasilero resiste la difícil situación económica

 

Publicado el agosto 26, 2018

Escrito por Mario Gilardoni

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Un viejo axioma que ha sido pronunciado repetidamente en el mercado de arte “las cotizaciones de los  artistas de un país deben ser defendidas principalmente por el mercado interno, especialmente por parte de sus principales coleccionistas”.

Siempre recordamos la afirmación de un importante coleccionista mexicano que durante una subasta en Nueva York, frente al interrogante de por qué  ellos pagaban entre un 30% a  un 40% más la obra de sus artistas respecto a los precios en que  podían adquirirlas en su país, respondió enfáticamente: “Esta es la forma de defender nuestras inversiones”

Esta misma “política” es la que está permitiendo evitar una drástica caída del mercado brasilero frente a la dramática caída de su economía e inestabilidad política como consecuencia de las causas de corrupción derivadas del “lava jato”. Esta actitud permite contrarestar en parte el deterioro que suifrió internacionalmente el arte brasilero, después del creciente auge que se operó en la última década, impulsada por las grandes subastadoras que consideraron a esta franja del mercado como el nuevo “El dorado”

Es así como la cotización de un puñado de artistas reconocidos que estaban a la vanguardia, comenzaron a inflarse rápidamente. Así Sergio de Camargo alcanzó en 2009 el récord de 1,5 millones de dólares en Nueva York, triplicando su estimación más alta. Cuatro años más tarde un trabajo de la mitad de tamaño que la anterior alcanzó los 2 millones.

Luego del auge entre 2009 y 2014, la profunda crisis económica afectó la confianza del mercado  internacional provocando la retracción de los operadores. Un ejemplo es que la importante galería White Cube decidió en 2015 clausurar  su participación en Brasil, cerrando su local a pocos meses de su instalación, reservando su presencia sólo en la Feria de San Pablo

Justamente el positivo resultado de la última feria fue la consecuencia de la fuerte acción de galerista y operadores que no han cedido al pesimismo, logrando nuevos récords en su propio país.

Pese a las dificultades impositivas que sufre el mercado interno (50%), la rebaja al 15% que se aplica a las operaciones de la Feria permitieron cotizar una obra de Tunga en 140.000 dólares y artistas contemporáneos como Vik Muniz, Osgemeos, Carvalhosa y otros mucho más jóvenes, encontraron rápídamente compradores.

Hecha la ley, hecha la … Una forma de manipulación en el mercado es producto de la rebaja impositiva en la feria. Esto motiva que se vayan realizando operaciones en el curso del año para finalizar las ventas posteriormente durante el evento.