El Colectivo NO AVALAMOS sigue reclamando por nuestro Salón Nacional de Artes Visuales

 

Publicado el octubre 20, 2019

Escrito por Mario Gilardoni

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A continuación reproducimos el comunicado del Colectivo No Avalamos que desde hace años viene gestionando reformas a las reglamentaciones que reglan el Salón Nacional. Este  colectivo es integrado asociaciones de artistas visuales y artistas independientes.

El Colectivo NO AVALAMOS sigue reclamando por nuestro Salón Nacional de Artes Visuales, con el objeto de que sea un Salón más representativo, inclusivo y federal. 

Si bien este año las autoridades modificaron el punto del reglamento planteado el año pasado por NO AVALAMOS, por el cual en esta oportunidad los artistas tuvieron la posibilidad de tener mayoría de jurados elegidos por ellos mismos,  los siguientes puntos son los que siguen sin ser tenidos en cuenta por las autoridades de la Secretaría de Cultura de la Nación:

 1- Volver a la constitución de un Jurado de especialistas por disciplina, propuesto por las   Asociaciones y con mayoría votados por los artistas participantes.

 2- Presencia de veedores enviados por las Asociaciones e Instituciones.

 3- Que los artistas puedan presentar obras en más de una disciplina.

 4- Que se amplíe el número de aceptados por disciplina. A fin de que el salón sea realmente Federal y una cabal muestra   de   la   calidad   del  quehacer   artístico   del  país,  que  las exhibiciones se realicen divididas en varias fechas según el espacio disponible.

5- Que las 8 Pensiones, una por disciplina, vuelvan a la escala de Premios del Salón Nacional de Artes Visuales. 

6- Consideramos correcta la creación el Premio a la  Trayectoria otorgado por el Museo Nacional de Bellas Artes, pero con fondos propios,  NO  con el presupuesto del Salón Nacional de Artes Visuales.

Es nuestra intención reunirnos con las autoridades, con otras Asociaciones y artistas independientes de todas las disciplinas, para poder devolverle a la Cultura de nuestro país el lugar que le corresponde, cerca de la gente que la construye, la vive y la disfruta y lejos de los procesos de vaciamiento a la que ha sido llevada.