El estudio de pinturas, nueva especialidad en la currícula de la medicina

 

Publicado el enero 5, 2015

Escrito por Mario Gilardoni

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rodillaEn los últimos tiempos se ha ido afianzando la tendencia de incluir la contemplación y análisis de la imagen en las pinturas como metodología para incrementar el poder de observación de los médicos. La experiencia llevada a cabo por destacados profesionales ha podido establecer una conexión entre el disfrute de la belleza artística con el diagnóstico médico.
Un ejemplo muy difundido es el que aporta una investigadora en reumatología, que observando «La escuela de Atenas», del maestro renacentista italiano Rafael, quedó atrapada por la observación de la rodilla de uno de los personajes -el filósofo griego Heráclito- en primer plano, interpretando que se trataba de una articulación enferma.
Luego de analizar muchas rodillas pintadas por el artista, determinó que su representación de articulaciones sanas era perfecta. Para corroborar su observación presentó las distintas imágenes, incluyendo la de Heráclito, en un congreso médico de la especialidad. Todas las opiniones coincidieron en señalar la imagen con la enfermedad, aunque no coincidieron con el diagnóstico, ya que unos se volcaron por artrosis y otros por la última etapa de la gota.
Un especialista en síndrome de Down, observando la obra «Un grupo de familia» y analizando las facciones de los personajes, encontró rasgos característicos de esa enfermedad en uno de ellos. Su observación coincidió con sus colegas especialistas.
Otro ejemplo resultó del estudio de «Retrato de un hombre joven» de Bronzino, que diagnosticó el estrabismo u «ojo vago» determinado por el ojo que se desplaza hacia un lado. Lo curioso es que gran parte de los personajes pintados por el artista padecían de esta afección.
Profundizando este estudio se determinó que eran muchos de los artistas que Bronzino admiraba y posiblemente le sirvieran de inspiración. Entre ellos se encontraban Durero y Miguel Angel, donde la famosa escultura del David tiene un ojo fijo en el espectador y el otro mira a los lejos en la distancia.
Asimismo, la sífilis congénita aparece en «Herencia» de Edward Munch; la lepra en un fresco en Palermo y la poliomielitis en «San Pedro curando a los enfermos con su sombra», de Marcaccio.
Estos y otros ejemplos más comienzan a aparecer en las revistas científicas e incluso universidades de la jerarquía de Yale, donde analizan crear un curso obligatorio sobre este tema para la capacitación de los médicos.