El MACBA, un nuevo museo para Buenos Aires

 

Publicado el enero 24, 2011

Escrito por Mario Gilardoni

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Constanza Cerullo Aldo RubinoDesde hace ya más de 20 años y con un perfil muy bajo, Aldo Rubino viene coleccionando arte del siglo XX y contemporáneo. Cerca de los 51 años, que cumplirá en abril, Rubino está a punto de dar un giro a su trayectoria de coleccionista: a principios del año próximo inaugurará un moderno museo de 1.500 metros cuadrados -que dirigirá junto a su esposa, la arquitecta y curadora Constanza Cerillo (juntos en la fotografía delante de la obra «Freaking on fluo», de Martha Minujin, que compraron en arteBA 2010)-, para exhibir su colección y muestras temporarias de artistas argentinos y de todo el mundo. El Museum Art Center Buenos Aires (MACBA) se está construyendo en el terreno contiguo al MAMBA, que hasta hace poco ocupaba un estacionamiento.
Rubino se desempeña desde hace unos seis años como director de Inversiones de Wells Fargo. Anteriormente fue gerente financiero de Química Hoechst y antes, trabajó en Techint, también en el área financiera.

header«Lo mío fueron siempre las finanzas y en ese sentido tengo un patrón parecido a Eduardo Costantini», dice Rubino en una charla con Trastiendaplus que se desarrolla precisamente en el MALBA. Vive en Estados Unidos desde el año pasado, pero tiene motivos familiares y personales que lo hacen viajar permanentemente a Buenos Aires. Y ahora sumado uno más: un museo en construcción.
«Colecciono hace más de 20 años. Siempre me gustó el arte. Cuando chico, pintaba. Mi primera esposa era profesora nacional de dibujo y pintura, pintaba y daba clases… El arte estaba siempre dando vueltas en mi vida».

Hoy la colección de Rubino tiene unas 120 obras de 80 artistas y su valor puede estimarse en aproximadamente 5 millones de dólares. Aunque es un conjunto de obras determinado sobre todo por el criterio y el gusto de su propietario, es una colección consistente, con coherencia interna y alejada del capricho personal.

Así la describe Rubino: «La colección se orientó en los últimos años a obras de los 50 y 60 en adelante, mucho arte concreto, mucho arte óptico, mucha geometría. Hemos tratado de ir encontrando esos lenguajes en artistas no sólo argentinos sino también de cualquier país de América y Europa para encontrar esas confluencias que fueron ocurriendo en otras partes del mundo. Siempre he sido una persona que ha consultado mucho, pero el gusto mío siempre fue preponderante. En los últimos 10 años, y más aun en los últimos 5, cuando la colección empieza a tomar un volumen en más importante y empieza a tener un valor individual de obra mucho más importante también, me apoyaba mucho en los consultores de arte contemporáneo tanto de Christie’s como e Sotheby’s, en Londres y Nueva York. La verdad que para mí han sido gente muy valiosa y que entendió el sentido de coleccionismo que yo buscaba y me han apoyado mucho. Se necesita buen asesoramiento cuando uno está armando una colección con un sentido estético y un lenguaje que se va a mostrar en público, tiene que tener una consistencia más allá del gusto personal. Es muy difícil decir que no, porque el comprador de arte es bastante compulsivo. Hay que ser bastante estricto para no agregar piezas que no conjugan con ese lenguaje».

El proyecto que desemboca en el MACBA comenzó a delinearse hace unos cinco años. Los arquitectos del Estudio Vila que lleva adelante la obra iniciada hace dos meses prevén que estará en condiciones de inaugurarse en diciembre próximo. Pero muy probablemente el museo abra sus puertas en marzo de 2012, una fecha sin duda más adecuada al calendario argentino.
«El edificio -describe Rubino con entusiasmo- es como una caja de vidrio. Hay vidrio, cemento y aluminio. Los lugares de exhibición tendrán paredes blancas y espacios netos. Es un edificio bien moderno. Los dos subsuelos y las dos primeras plantas van a estar ‘cosidos’ por una rampa. Y el edificio en la planta baja va a estar tres metros retirado de la vereda, con lo cual desde la calle se verá los dos subsuelos y desde los subsuelos se verá la calle. Esto va a darle no sólo luz y visibilidad sino también transparencia. Y nos va a permitir en la base del segundo subsuelo poner esculturas muy grandes que van a trepar hasta el nivel de la calle. Una de esas esculturas, de cinco metros de alto, es Fiona Banner, una artista inglesa que en este momento está en la Tate Britain y que es una de las anteúltimas finalistas del premio Turner. Lo mismo vamos a hacer en la terraza, donde van a estar la librería y el bar, en el sexto piso».
Desde luego, hubo inversores privados que hicieron aportes para que la obra sea posible. En cuanto al lugar de su emplazamiento, junto al MAMBA, Rubino considera que es inmejorable.
«Será un poco como armar una zona de arte y cultura, con mucha sinergia. Si uno hace una buena muestra la visitará también la gente del Mamba, y viceversa. Enfrente, en diagonal, donde estaba el Padelai, se está armando el CCEBA. Se arma un polo cultural bastante importante, un espacio muy lindo.Y ahí además detrás del Mamba el Gobierno de la Ciudad creó como un corredor peatonal, de modo que se va a convertir en una zona de paseo cultural».
Rubino asegura que el proyecto es apuntar mucho a lo social, por lo que se promoverá que las escuelas visiten las muestras, y planea que la entrada sea gratuita para todo el mundo. Explica:
«Yo provengo de una familia de inmigrantes italianos, nací en el Abasto, a una cuadra del antiguo mercado, y creo que en este país tan rico en tantas cosas hay mucha gente que lamentablemente no puede acceder a viajar, ver artistas, colecciones. Y creo que esto va a ser un poco devolver a la sociedad que a mí me dio mucho. Porque yo me eduqué acá. Y mi padre vino en el 48 después de hacer la guerra y nunca más se fue. Desde el 48 el único lugar donde estuvo fue la esquina de Valentín Gómez y Agüero donde estaba el Almacén Rubino, un almacén del año 1903. Entonces, si yo crecí y me eduqué en mi país y tengo a oportunidad hoy de retribuir a la sociedad gran parte de la cual no acceder a un montón de cosas, me da mucho placer hacerlo».
Por ahora, la colección puede verse en la página de Internet del museo, www.macba.com.ar y, en parte, hasta fines de febrero, en Art First, la primera muestra oficial de parte de la colección, que se inauguró hace semanas en la Fundación Pablo Atchugarry.