El tema de la Mona Lisa es inacabable, ¿Hay una versión joven? y un boceto debajo de la versión final

 

Publicado el octubre 4, 2020

Escrito por Mario Gilardoni

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Superando las innumerables interpretaciones de la sonrisa de la inmortal Mona Lisa de Leonardo da Vinci, permanentemente surgen estudios, investigaciones y descubrimientos vinculados con la obra.

En este momento se ha actualizado la aparición de la supuesta versión de la Mona Lisa más joven y por seguramente vinculada a una demanda judicial. La versión denominada “Isleworth Mona Lisa” desde 1975 ha pasado encerrada en la bóveda de un banco suizo, reapareciendo en tres exposiciones en 2914, 2016 y el mes pasado en Italia.

Sus antecedentes señalan que llegó a Inglaterra, proveniente de Italia, en la década de 1780 por un noble llamado James Marwood, que permaneció colgada en su casa por más de un siglo, hasta que fuera adquirida por un coleccionista en 1913, luego de pasar por varias manos fue adquirida en 2008 por un grupo de inversores con sede en Ginebra.

Su originalidad es muy discutida, con importantes opiniones a favor y en contra. Ha vuelto a estar en el tapete por un conflicto entre los propietarios y un tercero que plantea la titularidad del 25% de la obra.

Como en estos casos siempre hay el medio de la biblioteca con fundamentos sobre su originalidad y otra mitad que refutan estas opiniones.

Dibujo bajo la Mona Lisa del Louvre. La evolución de la tecnología fotográfica de ultra alta resolución permitió descubrir un dibujo oculto bajo la imagen de la Mona Lisa que sugiere que el maestro del Renacimiento creó la pintura utilizando un boceto en carbón preparatorio desconocido.

Gracias a este análisis multiespectral se ha descubierto que se utilizó la técnica del “spolvero” para realizarlo y que consiste en perforar pequeños agujeros en el contorno del dibujo y mediante el espolvoreo de polvo de carbón transferir la imagen a la tela.

Este estudio, que demando 15 años para analizar 1650 imágenes, permitió observar cómo el maestro fue modificando el boceto previo para llegar a la imagen final.

La utilización del dibujo con la técnica del “spolvero”  permite suponer que se lo ha podido utilizar para pintar otras versiones como la que se encuentra en el Museo del Prado, en Madrid.