Existe un mercado de arte en Brasil?

 

Publicado el febrero 14, 2011

Escrito por weblatin

brasilEste es un interrogante que nos resulta familiar a quienes debemos cuantificar la dimensión económica de la comercialización del arte en nuestro país.
Sin embargo, pese a las diferentes magnitudes entre la Argentina y nuestro vecino, esta misma pregunta es planteada por algunos sectores vinculados a las transacciones comerciales de arte brasileño. Y se plantean dos respuestas según de que sector provengan.
Para aquellos que tienen una visión objetiva y no necesitan dar opiniones impregnadas de contenidos promocionales o de marketing afirman que el mercado interno es para ellos de pequeñas dimensiones y que estiman en alredor de 90 millones de dólares (contra una estimación de ventas de arte argentino de unos 30/40 millones).
Una comparación que realiza este sector para resaltar su escaso tamaño es que, por ejemplo, la última Bienal de San Pablo generó por ingresos turísticos una suma que se estima en 250 millones de dólares (que no se tradujeron en una actividad comercial respecto al arte equivalente). Este ingreso es el segundo en importancia para la ciudad, un poco por detrás de lo que genera la Fórmula 1, 260 millones.
Otro factor que contribuye al desaliento de la inversión en arte son los famosos impuestos. Este mismo sector señala como ejemplo la compra de un coleccionista que adquirió en Nueva York una obra de Ronaldo César Coelho en 760.000 dólares, para descubrir luego que debió pagar otros 200.000 por ingresarlo a Brasil.
Para el sector de los operadores de arte tradicionales, la dimensión del mercado duplica la estimación de los primeros, poniendo sobre la mesa un monto de unos 200 millones de dólares. Y en este sentido son muy optimistas en cuanto al futuro desarrollo de las cotizaciones de sus artistas, ya que es frecuente ver precios superiores al millón de dólares en las subastas internacionales y que en gran proporción son adquiridos por coleccionistas brasileños. Como consecuencia de esto, ambos sectores coinciden en señalar como una traba al desarrollo económico del arte la influencia de la política impositiva que castiga fuertemente a la cadena de comercialización.
Pese a eso, el mismo sector señala el aumento de los grandes y medianos coleccionistas que están contribuyendo a un desarrollo sostenido de los precios tanto de los artistas tradicionales como del arte contemporáneo. Para corroborar esto destacan el éxito logrado en la Feria de Art Basel Miami, no sólo por la dimensión comercial, sino por su destino a grandes colecciones. «Es la primera vez con quince años de actividad en ferias que vendí entre el 60 y 70% de obras a coleccionistas brasileños, en parte debido a que aún se nota la retracción de los compradores europeos y americanos» cita la titular de una destacada galería de San Pablo.
Tal vez haya que establecer un salomónico balance entre las dos opiniones, pero sin duda el arte brasileño se ha establecido como mercado -aún de pequeñas dimensiones de acuerdo a su potencial- pero que se verá fuertemente influido por el sitial que está ocupando Brasil entre las naciones de gran poderío económico.