La muerte de Karl Lagerfeld no generará una importante subasta, ya que vendió en remate su colección en el año 2000

 

Publicado el febrero 24, 2019

Escrito por Mario Gilardoni

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A contramano de las experiencias recogidas con posterioridad al fallecimiento de algunos personajes estrella vinculados a la industria de la belleza o de la moda (Yves Saint Laurent, Givenchy), el reciente fallecimiento de Karl Lagerfeld (85), máximo exponente del diseño como modisto, no da lugar a la organización de una importante subasta de su patrimonio artístico.
Y esto no es debido a que este hombre de gran buen gusto y sensibilidad por las expresiones artísticas de las bellas artes y decorativas no haya acumulado en sus varias propiedades una importante colección enfocada principalmente a las expresiones del siglo XVIII, antes del surgimiento del neoclasicismo.
La ausencia de gran parte de ese patrimonio se debe a dos versiones: una del propio Lagerfeld en la que en el año 2000 manifestó que se había cansado del estilo del “Ancient Régime” y que quería pasar al “zen barroco” para lo cual se desprendería de su colección.
La otra versión, la más aceptable por el mercado, es que en ese mismo momento se encontraba frente a una intimación del fisco por evasión impositiva de unos 40 millones de dólares (decía que vivía en Monte Carlo, fuera del alcance impositivo francés, cuando se comprobó que trabajaba en cualquier lado menos en Mónaco) lo que motivó la venta de su patrimonio en subasta.
Es así como Christie´s vendió unas 150 pinturas (con firmas de Bouchet y Fragonard entre otras) y 400 lotes entre muebles y obras de arte. El producido de la subasta totalizó unos 30 millones de dólares, un resultado un tanto decepcionante y que no le alcanzó para resolver todos sus problemas financieros. Varios lotes importantes quedaron sin vender o se adjudicaron a bajo precio.