La muestra “Julio Le Parc 1959”en Nueva York destaca su importancia como contribuyente al desarrollo del Op Art y el Arte Cinético

 

Publicado el febrero 3, 2019

Escrito por Mario Gilardoni

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Es relevante que las muestras, más allá de la mera exhibición de las imágenes, se destacan por generar análisis o estudios que resaltan las virtudes de sus creadores. Este fue el caso que señaláramos la semana pasada respecto a la exposición de Lucio Fontana en el Met Breuer de Nueva York donde se revalorizó su primitiva obra escultórica y su influencia en lo que luego sería su famosa obra de los óleos rasgados.

En el mismo espacio el Met Breuer (945 Madison Avenue, Upper East Side, Manhattan) a siete cuadras del  Metropolitan Art Museum, se presentará hasta el 24 de febrero “Julio Le Parc 1959”, la primera presentación individual del artista en Nueva York.

Como en el caso de Fontana, la curadora, Iria Candela, prescinde de la obra cinética actual para centrarse en su producción de esa época: “Mirar a Le Parc a través de esta lente histórica más amplia trae una nueva apreciación para trabajos como la serie “Secuencias en la rotación del color (Squencias en Rotación Color)” (1959). Aquí, el espectador puede encontrar una gran tensión entre los alegres colores del arco iris y su patrón rectalineal de percusión. La tensión entre los dos motivos produce un mareo común a la obra ilusoria del artista. En el contexto de la modernización de mediados de siglo estas imágenes inestables transmiten una sensación de progreso incesante e inestable”.

Más que un vuelo académico de fantasía con respecto a la composición y el color, el trabajo de Le Parc se desarrolló a partir de la vanguardia de la década de 1940 en Buenos Aires, que conoció como estudiante. Junto a sus compañeros intentó revitalizar la abstracción geométrica de acuerdo con los principios del materialismo dialéctico del marxismo hasta que debió emigrar a París por razones de persecuciones políticas de la época.

La muestra posiciona a Le Parc en el firmamento de pioneros estéticos como Bridget Riley y Alexander Calder. Creativo hasta la médula, Le Parc ayudó a inspirar Op Art y Kinetic Art, dos movimientos estrechamente asociados con Riley y Calder, respectivamente.