La nueva legislación China sobre Hong Kong puede destruir el mercado de arte en la región

 

Publicado el junio 7, 2020

Escrito por Mario Gilardoni

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La nueva ley de seguridad nacional que a partir de setiembre se impondrá a Hong Kong, aprobada por el parlamento chino, marca un punto de inflexión en el desarrollo de arte asiático. En parte, este avance chino sobre las libertades que goza esta región semiautónoma (después que el Reino Unido se retirara en 1997) es consecuencia de las protestas populares a favor de la democracia que se vienen realizando desde la primavera de 2019 y al que no es ajena la pelea comercial desatada por Trump.

La libertad comercial en materia de arte que gozaba Hong Kong, donde no se aplicaban impuestos, por ejemplo, los beneficios con los Estados Unidos sin restricciones para el intercambio de divisas, los pocos aranceles (en el caso que los haya) u otros costos adicionales a los bienes comercializados con esta región.

Esta restricción a las libertades individuales y de expresión no sólo afectará al mercado de arte sino también tendrá un fuerte impacto sobre los artistas que crean su obra en Hong Kong.

Los operadores occidentales tenían fuertes esperanzas en que las operaciones basadas en esa plaza generaran una fuerte inyección al delicaído  mercado internacional, rememorando la época en que los compradores japoneses arrasaban con las compras.

Para ello resulta tener en cuenta el crecimiento de ese distrito que partiendo de un volumen de ventas de 11 millones de dólares en 1991 alcanzó los 1,4 mil millones en 2018. No menos importante es el aumento de millonarios chinos que en 2018 sumaron 1,97 millones con un capital de al menos unos 1,5 millones (400.000 más que en 2016) y que siguió creciendo.

Uno de los factores que inciden directamente sobre las operaciones surge del siguiente ejemplo: suponiendo tres galerías de un mismo propietario que operan en tres regiones, su rentabilidad de una pintura de 100.000 dólares con un costo total de 70.000. Después del IVA (si corresponde) y el impuesto a la renta, los ingresos netos en EE.UU. son entre 15.600 a 19.500 dólares; en Hong Kong 23.050 y en China Continental de 0 a 9.300.

Esto permite comprender fácilmente como muchas de las galerías que se habían instalado en el pasado, “huyeron” a instalarse en Hong Kong y que ahora estén evaluando qué hacer si la nueva legislación volviera financieramente a la semiautónoma actual en un calco del continente.

Con estos antecedentes se destruiría el acuerdo “un país, dos sistemas” y podría significar la desaparición de Hong Kong como el centro comercial asiático.