«Made in China», exposición y juego alrededor de las copias de cuadros de ese origen

 

Publicado el marzo 9, 2015

Escrito por Mario Gilardoni

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falsosLa galería londinense Dulwich inauguró a mediados de febrero una muestra denominada «Made in China», realizada sobre la base de un proyecto del artista Doug Fishbone. La experiencia reside en que este artista encargó y compró (por 120 dólares con factura) a artistas del conocido centro de producción de «pinturas» de Fujian la realización de un old master, sin revelar la identidad del pintor.
Esta réplica, con su correspondiente marco, será colgado entre 270 cuadros de la colección de la galería que incluye obras de Rembrandt, Rubens, Tiépolo, Murillo y Pousín. Se invita a críticos, historiadores del arte y público en general a visitarla y detectar cuál es la obra que no fue pintada por el maestro. El certamen se definirá el 28 de abril, cuando se presentará la pintura original y se premiará a cinco ganadores, con una reproducción.
Este proyecto plantea cuestiones, más allá del juego, relativas a la atribución de valor, la identidad y la autoría de una obra de acuerdo a su contexto de presentación, mientras que llama la atención sobre el enorme mercado de exportación de copias, en su mayoría producidos en China, donde pueblos como de Dafen son responsables de más de 5 millones de réplicas cada año.
Toda esta actividad alrededor de la copia -que intenta diferenciarse de una falsificación- responde a una visión china que justifica esta industria en el hecho que le permite a más gente disfrutar del arte, por lo que no se la considera ilegal. Además destacan que la mayoría de los artistas, en sus comienzos copian obra de artistas consagrados, hasta el momento que descubren su propio camino. En China existen negocios dedicados exclusivamente a la venta de copias, donde por poco dinero puede adquirirse alguno de los «Girasoles» de van Gogh.
El debate planteado no es menor. Cómo se justifica que los propios museos exhiban copias de obras artísticas, con la excusa de preservarlas. Este es el caso del David de Miguel Angel en la Plaza de la Signoria de Florencia. No son pocas las copias de Leonardo y Rafael exhibidas como originales.