Madrid: Los museos reabren sus puertas

 

Publicado el junio 14, 2020

Escrito por Adrian Gualdoni Basualdo

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Al igual que en la mayor parte de Europa, en Madrid también han reabierto sus puertas los tres grandes museos que atraen multitudes. El Prado, el Thyssen y el Reina Sofía constituyen un triángulo de excelencia, un conjunto de instituciones que convierte a la capital española en un imán irresistible para los aficionados al arte y su historia. La pandemia que aún azota al mundo provocó el repentino y drástico cese de la libertad de movimiento de los públicos, impidiendo el tránsito entre ciudades, entre países e incluso entre continentes, así como las reuniones de personas para la realización de actividades sociales y culturales. Y el impedimento involucró, junto a otro tipo de eventos públicos, el cierre temporario de los museos.

La decisión de los respectivos gobiernos de ir posibilitando su gradual reapertura ha sido tomada con cierta dosis de escepticismo por quienes la estiman prematura. Seguramente por ello es que las autoridades de los museos que han vuelto a poner sus patrimonios en exhibición han dispuesto la adopción de las ya clásicas medidas de resguardo sanitario: limitación del número de visitantes en las salas, toma de temperatura corporal, uso de barbijos y tapabocas, prohibición de elementos de uso transmisible, como aparatos de audioguías, panfletos y catálogos de mano, distancia interpersonal, etc.

Durante el largo trimestre en que los museos han permanecido cerrados al público, sus responsables han incentivado las actividades a distancia, empleando para ello, con meritoria creatividad, las muchas posibilidades que hoy ofrece la tecnología.

El Museo Nacional del Prado exhibe sus mejores galas en una muestra especialmente diseñada para esta ocasión, y acertadamente la ha titulado “Reencuentro”. En un reducido circuito con eje en la Galería Central ha dispuesto 190 obras elegidas entre las más convocantes de su estupendo patrimonio. El Greco, Velázquez, Goya y los antiguos maestros alternan sus pinturas en este reencuentro con sus admiradores. Esta inédita propuesta estará a disposición del público hasta el 13 de septiembre, oportunidad en que cada obra volverá a su espacio tradicional. En la foto que ilustra estas líneas puede verse al ministro español de Cultura develando el gran cartel que en la portada del museo anuncia la muestra.

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha dispuesto una reapertura gradual de sus amplias instalaciones, incluyendo, como no podía ser de otra manera, el “Guernica” de Picasso entre las obras al alcance de los visitantes.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza también ha optado por la gradualidad de su reapertura, y ofrece como atractivo mayor la continuidad de su muestra “Rembrandt y el retrato en Amberes” que había debido cancelar al disponerse la cuarentena.

Un cierto grado de sorpresa causó la decisión de los tres museos madrileños de abrir sus respectivas cafeterías y restaurants, circunstancia que algunos museos europeos vienen postergando. Ante la imposibilidad de este cronista de trasladarse a esa ciudad tan querida, deberá apelar a la memoria para el habitual apunte gastronómico. Ya he señalado en notas anteriores mi predilección por el restaurante NuBel del Reina Sofía, y el recuerdo trae hasta la mesa virtual la merluza asada con puré de garbanzos, y una copa de rubio, fresco y algo ácido vino blanco Verdejo, amalgamando así los fríos del Atántico Sur con los soles de Castilla la Vieja.