Madrid: Olga Picasso en la CaixaForum

 

Publicado el agosto 4, 2019

Escrito por Adrian Gualdoni Basualdo

Foto autor

Hasta el 22 de septiembre próximo podrá visitarse en la espectacular sede de la CaixaForum, en el Paseo del Prado madrileño, una muestra dedicada a recordar la figura de Olga Picasso, primera esposa del artista.

Las salas del edificio que fuera de la Central Eléctrica del Mediodía, rediseñadas para su nueva finalidad por los arquitectos suizos Pierre de Meuron y Jacques Herzog, albergan objetos personales y documentación relativa a la bailarina rusa Olga Khokhlova, que en 1917 se convirtió en musa, modelo y esposa de Pablo Picasso e inspiradora de su período clásico.

Gracias al aporte del Museo Nacional Picasso de París y de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, así como de algunas colecciones privadas, la muestra incluye una veintena de retratos que Picasso realizó de su mujer, como el soberbio retrato que ilustra estas líneas.

El nacimiento de su hijo Paul, en 1921, motivó en el artista una serie de pinturas protagonizadas por ambas figuras, madre e hijo, así como composiciones que transmiten una ternura inédita en la obra del autor.

La llegada hacia 1927 de la muy joven Marie Thérese Walter a la agitada vida sentimental del malagueño, impuso un quiebre en su producción artística, cerrando así el “período Olga”. No obstante, la imagen de la ex bailarina siguió apareciendo en las pinturas de Picasso, aunque en manifestaciones no exentas de cierta violencia.

Sobre la base de este material, la muestra que ofrece CaixaForum se convierte en un testimonio apasionante sobre una década decisiva en la vida del artista.

La oferta gastronómica de la institución se concreta a través de una cafetería y un restaurante, aunque este último sólo sirve almuerzos, operado por la empresa de catering Vilaplana. Con una soberbia vista al exclusivo jardín vertical de 24 m. de altura, realizado por Patrick Blanc con 15.000 plantas de 250 especies, el restaurante incluye entre sus propuestas un renovable “menú temático”, que se vincula con la exposición temporaria. Acordes franceses y sabores rusos se alternan en el almuerzo que acompaña a la muestra dedicada a Olga Picasso.