Molina Campos en el Museo Las Lilas (San Antonio de Areco)

 

Publicado el enero 13, 2019

Escrito por Sonia Decker

Foto autor

El 3 de octubre de 1891 el párroco de San Nicolás, Eduardo O’ Gorman, hermano de la célebre Camila, bautizó con el nombre de Florencio de los Ángeles a quién conocemos como Florencio Molina Campos.

Desde los nueve años dibujó paisajes, escenas y personajes del campo que observó durante sus vacaciones de infancia en la estancia paterna “Los Ángeles”, en el Tuyú. Más tarde lo hará en “La Matilde”, un campo arrendado por la familia en Chajarí, Entre Ríos.

Al morir su padre comienza a trabajar en el Correo, y luego en la Sociedad Rural Argentina y en Obras Públicas.

En 1926, con treinta y cinco años, expone sus obras por primera vez en la Sociedad Rural Argentina. El presidente Alvear visitó la muestra y adquiere dos obras. Al año siguiente, expone en la Rambla de Mar del Plata y conocerá allí a María Elvira Ponce Aguirre quién será su segunda esposa, que lo sobrevivió muchísimos años y realizó una importante tarea en la difusión de su obra.

Desde 1931 hasta 1944, pintará los originales para los almanaques de Alpargatas, su obra más importante y reconocida. Walt Disney lo contratará como asesor de varias de  sus películas y desde 1944 hasta 1958 pintará los almanaques de la Minneapolis-Moline, empresa estadounidense productora de máquinas agrícolas.

Fallece en Buenos Aires en 1958.

El Museo Las Lilas de San Antonio de Areco es un lugar paradigmático de la cultura campestre, que fuera diseñado por nuestro querido artista Luis Fernando “Tatato” Benedit. Se exhiben allí, con excelente labor curatorial, muchos de los originales de los almanaques realizados por Molina Campos para Alpargatas. Se ha conservado de este modo y con este acervo, mucho de las tradiciones del campo argentino, que se van perdiendo inexorablemente por el avance de la modernidad.

“Pa nuevos horizontes” es una témpera sobre papel realizada por el autor en 1940 . En sus habituales medidas de 32 x 50 cm, Molina Campos recrea con todo detalle una simple mudanza de un “pago” a otro “pago”. En un simple carro de campo, el paisano, la figura que siempre predomina con su protagonismo,  lleva sus “pilchas” que se resumen en pocas pertenencias. La familia en segundo plano, con un dejo de tristeza comparte la escena. Se destaca el caballo, eterno y fiel compañero, con su correspondiente apero, sencillo pero completísimo.

La témpera, manejada con extrema habilidad, le ha servido a Molina Campos para trabajar con soltura en el detalle y en la precisión de los relatos.

Molina Campos tuvo la virtud de rescatar lo mejor de nuestras raíces y nuestras costumbres, con respeto y sobre todo con una fina ironía y un exquisito humor casi ingenuo. Sus caricaturas, cercanas a la ilustración pero con un sentido didáctico mucho  más profundo,  se han convertido en un ícono de la argentinidad, por todos apreciadas y reconocidas.

El mercado le ha sido gratamente favorable, pues su cotización se ha ido incrementando paulatina pero constantemente a través del tiempo.

El Museo Las Lilas se encuentra en la calle Moreno 279  en San Antonio de Areco, y puede visitarse de jueves a domingo de 10 a 19 horas.