Muestra recomendada: Vida de pintor. Carlos Alonso en Colección Fortabat

 

Publicado el agosto 26, 2018

Escrito por Anabella Monteleone

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No es el Van Gogh cuyos girasoles nos hablan de la huella de lo humano desde la presencia del vaso que los contiene. No es el Renoir cuyas féminas desplegaban un joie de vivre en una paleta que homenajeaba a la luz desde un impresionismo diáfano. Tampoco es el Monet que le dio al mundo el amanecer más recordado, ni se trata del Spilimbergo que supo instalarse como un hito de nuestra pintura.

Son, en cambio, hombres atormentados que, aunque transidos por el dolor, no se desprenden del aplomo inherente a su genialidad y miran sin tapujos al espectador invitándolo a comprender que no sólo el detritus es imparable. La fuerza de la vocación también lo es. Así es que se nos develan un Vincent cercenado que no pierde por ello su potencia creativa, un Pierre Auguste invadido por el reuma que educó a ambas manos para pintar hasta el final, un Claude al borde de la ceguera que postrado seguía llamando a las musas, y un Lino que con asma a cuestas aún miraba con esa fiereza que no lo dejó nunca.

El mismo Alonso, con un oficio elocuente, se transforma en Carlos por la aflicción de la ausencia infinita de una Paloma que se fue. “Vida de pintor” es más que una interesante exposición que la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, en su 10° aniversario, propone a sus visitantes bajo la coordinación de Pablo Alonso y Luis Rodolfo Cuello.

El recorrido que ocupa el primer piso del edificio diseñado por Rafael Viñoly es un transitar reflexivo por la biografía más humana de quienes se asentaron en los pedestales del arte como garantes de la inmortalidad. Alonso afirma que sus seres se han transformado en el respaldo necesario para poder pegar un salto que no sea hacia el vacío. Confirmamos sus dichos sin dejar de incluirlo en una categoría que le es tan propia como al resto: Gran Maestro.

Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat. Olga Cossettini 141 | De martes a domingos de 12 a 20hs. | Hasta el 7 de octubre. Vale la pena la visita.