New York: Bisa Butler en el Museo de Arte de Katonah

 

Publicado el agosto 23, 2020

Escrito por Adrian Gualdoni Basualdo

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A tan sólo 80 km. de Manhattan, en el corazón del condado de Westchester, llegar a la pequeña localidad de Katonah es penetrar en un punto desde el que la historia de los Estados Unidos puede quedar en estrecho vínculo con el visitante atento. El entorno rural, las breves calles, sus viviendas y locales comerciales, sus gentes, señalan en tono menor todo lo simple y lo complejo de la sociedad americana, sus logros, sus conflictos y sus ilusiones.

Lugar de residencia de personajes como George Soros, Martha Steward, Ralph Lauren o los fundadores de Alcohólicos Anónimos, Katonah, que debe su nombre al jefe indígena que vendió esas tierras a los colonos ingleses, posee también una adecuada infraestructura cultural en la que destaca la muy contemporánea arquitectura del Museo de Arte (www.katonahmuseum.org)

Tras haber permanecido a puertas cerradas por la pandemia que aún padecemos, le llegó a este museo el turno de su reapertura con las salvaguardas sanitarias de rigor. Y, en tácita consonancia con el “Black Lives Matter” que hoy está caracterizando a buena parte de la actividad cultural estadounidense, el museo de Katonah ha invitado a sus salas a la artista afroamericana Bisa Butler, alto exponente del arte textil, aunque sus obras trascienden esta categorización al emplear las técnicas del quilt y ponerlas al servicio de su imaginería.

El manejo de estas técnicas, con las que desde antiguo se realizan acolchados de cama matelaseados, fue adquirido por la artista viendo trabajar a su madre y a su abuela, y realizar con ellas sus primeras obras. Del objeto utilitario, Bisa Butler pasó decididamente a la expresión artística, dando a sus piezas la jerarquía de una obra de arte y un medio testimonial de alta resonancia. Las figuras sujeto de sus obras, como la que ilustra estas líneas, van más allá de su mera representación de personajes de la vida cotidiana, para alcanzar un grado de simbología acorde a las intenciones más profundas de la artista.

“Mi arte -señala Butler-, es una representación, una celebración y una afirmación de la vida negra. Quiero mostrarle al mundo quiénes somos realmente; somos gente de gracia, de dignidad u orgullo, de amor. Somos hermosos y somos seres humanos que no solo merecemos vivir; merecemos honor. Si la gente se aleja con algo al ver mis imágenes, quiero que vean un reflejo de la humanidad y se den cuenta de que esto siempre estuvo ahí”.

La muestra “Bisa Butler, Retratos”, curada por Michele Wije, está integrada por 26 obras de gran tamaño y permanecerá abierta al público hasta el 4 de octubre. Luego será trasladada al Art Institute of Chicago donde será exhibida a partir del 20 del mismo mes.

Para la hora de la pausa, antes de emprender el regreso a la ciudad, y dado que el museo carece por el momento de servicios gastronómicos, sugerimos la vecina “Farmhouse Tavern”, donde su decoración nos traslada a ese pasado rural de Katonah que lentamente se dirige al futuro. La carta incluye algunos clásicos estadounidenses, y señala la inclusión de productos de la región. Sugerimos comenzar con la New England Chowder, la sopa de almejas, papa y crema fresca (u$ 9), y continuar con las albóndigas de pollo de la zona con salsa de chile dulce (u$ 14). Los amantes de la cerveza artesanal disponen de una amplia variedad, entre ellas la neoyorquina Capitán Lawrence (u$ 7). Y como postre, infaltable, el Cheesecake de la casa, con suave toque de esencia de naranjas (u$ 8 la porción).

Recomendamos, antes de encarar el retorno a Manhattan, realizar un paseo posprandial por las calles arboladas de Katonah y afrontar la carretera con una dosis adicional de prudencia.