Sigue en aumento la preocupación de los expertos a la hora de certificar una obra

2017-01-01 23:09:20

Este es un problema internacional que también se refleja en nuestro país. Una prueba de ello es la renuencia de muchos especialista en ofrecer por escrito una certificación de una obra y en el caso de hacerlo, siempre es necesario protegerse por la obligada sentencia "a mi saber y entender".
En Europa y Estados Unidos es cada vez mayor la resistencia de los expertos a emitir opiniones y certificaciones por la permanente amenaza de acciones judiciales contra sus opiniones profesionales. Esto se ve reforzado por la falta de consenso sobre la originalidad de la obra de importantes artistas. Ello también se comprueba con los cada vez más numerosos rechazos de obras por las casas de subastas que no quieren verse envueltas en costosos litigios.
Otra evidencia de este problema lo determina que las importantes fundaciones como las de Warhol, Pollock y Lichtenstein, ya no proporcionan más un servicio de autentificación como consecuencia de los numerosos problemas judiciales que han debido enfrentar.
A mediados de los años 60 se hicieron intentos en Estados Unidos en legislar para proteger a los expertos de posibles demandas, pero la ley no fue aprobada. Lo mismo ha sucedido con los esfuerzos por resucitar una legislación similar, que se encuentran estacados y sin tratamiento.
¿Por qué, podríamos preguntarnos, hay que proteger a los expertos en arte? La razón es que las opiniones de expertos en relación con la atribución y la autenticidad son fundamentales para la historia del arte y para el buen funcionamiento de este mercado. Sin este tipo de trabajo no habría catálogos razonados, ni estudios sobre los métodos de trabajo de los artistas y, cuando se combina con los acontecimientos recientes en el análisis forense y técnica, no hay descubrimientos infalibles.
Esto puede determinar que se cree una fuerte dependencia de un pequeño número de poderosas fundaciones y comités que tienen el dinero suficiente para disuadir o entrar en litigio.
Esta situación conspira contra el crecimiento del mercado de arte y puede decretar la muerte de importantes obras que no pueden ver la luz de las tarimas o exposiciones por haber recibido una bola negra de algún sector.

Redactado por: Mario Gilardoni