Nunca tan cierto. Un crítico puede destruir una obra de arte

 

Publicado el febrero 16, 2020

Escrito por Mario Gilardoni

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A lo largo de la historia del arte se ha documentado que la acción de la crítica fue capaz de destruir un artista o una obra.

La “verificación” de esta aseveración nunca ha sido tan acertada como lo sucedido el sábado de la semana pasada en la Feria Mexicana Zona Maco.

En la misma se exhibía una escultura del artista emergente mexicano Gabriel Rico. Esta obra, que incluía una pelota de fútbol, una de tenis y una piedra, todas suspendidas en una placa de vidrio, servían de eje central de la muestra de una galería local… hasta que llegó la crítica de arte del diario azteca Milenio, Avelina Lesper, reconocida por su carácter provocador, que para expresar su opinión, que iba a ser explicitada fotográficamente, decidió incorporar una lata de Coca Cola sobre la piedra de la  escultura.

Ante el desconcierto general, esta acción provocó una verdadera explosión de la obra, quedando reducida a un montón de vidrios y objetos. «Fue como si el trabajo escuchara mi comentario y sintiera lo que pensaba de él», comento Lesper, que a su vez negó la intención deliberada de poner en peligro el trabajo o intentar abandonar la escena del accidente.

El trabajo de 2018, titulado  Trucos ágiles y siniestros (para ser preservado sin escándalo y corrupción), tenía un precio de u$ 19,000. No está claro si Rico recreará el trabajo o quién pagará por él. «Estoy triste porque esto fue muy irrespetuoso con las piezas», dijo el artista en un comunicado. «Esta es una situación lamentable”.

Para completarla, la crítica se  arriesgó a frotar sal en los sentimientos heridos de la galería cuando, en una conversación con el vendedor, después del accidente, sugirió que vendieran la obra rota, comparando su destrucción con el destino del Gran Vidrio de Marcel Duchamp. (Cuando la famosa escultura de vidrio del artista francés se dañó accidentalmente en tránsito, y este afirmó que ahora estaba completa).