Pisando cenizas calientes, rivales empresarios compiten por la restauración de Notre Dame

 

Publicado el abril 21, 2019

Escrito por Mario Gilardoni

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La vertiginosa carrera de millones por ofrecer donativos para la restauración de la destruida Catedral de Notre Dame ha generado opiniones controvertidas.

Por un lado, la evidente competencia que rodea a dos de las fortunas francesas más importantes se ha trasladado a sus actos de filantropía. Bastó que Francois-Henri Pinault (35.000 millones de euros), con la Catedral aún ardiendo, ofreciera 100 millones de euros destinados al fondo de restauración. Lo que llevó a interpretaciones insidiosas fue la inmediata respuesta de Bernard Arnault (91.700 millones de euros) que inmediatamente manifestó su oferta “el doble de esa cantidad” es decir 200 millones.

Resulta interesante cómo la rivalidad entre los dos personajes que compiten no sólo en los negocios sino en todos los actos de sus vidas, incluso los más privados, favorecen la reconstrucción de Notre Dame e incluso han incentivado la inmediata respuesta de otros grupos empresarios y particulares que ya han redondeado los mil millones.

Un dato interesante es que, pese a la legislación francesa que hace una fuerte exención impositiva para los aportes a temas culturales, las voces que se levantaron denunciando posibles lavado de dinero obligaron a estos personajes a renunciar a cualquier beneficio fiscal.

Algunas de estas muestras de frivolidad cayeron como una bomba entre los “Chalecos amarillos” que señalaron que esta actitud contrasta con la indiferencia manifiesta sobre los reclamos contra el deterioro económico que está sufriendo gran parte de la población.

No deja de ser significativa la posición del Vaticano, que se ha negado a contribuir económicamente a este fondo de restauración alegando que la Catedral es un bien perteneciente al Estado francés. Un buen argumento para sostener una posición de “austeridad”.