Según Jeff Koons, él se “apropia” y los demás copian

 

Publicado el enero 31, 2011

Escrito por Mario Gilardoni

Foto autor

Jeff Koons BalloonDog 1Jeff Koons es internacionalmente famoso por varios motivos: es uno de los artistas vivos más cotizados (en 2007 Sotheby’s vendió su obra «Hanging heart» por 23,6 millones de dólares); estuvo casado con Ilona Staller, la actriz porno más conocida como Cicciolina; toma como inspiración de su obra -a medio camino entre el pop y el kitsch- juguetes y objetos de consumo masivo, adornos, porcelanas, etc. Y ahora ha ganado un poco más de fama por su demanda judicial -francamente ridícula- contra Park Life, una galería de arte de San Francisco, por vender a un precio de 30 dólares la pieza: unos sujeta-libros con forma de perritos que Koons considera copias de su obra «Balloon Dog», una enorme escultura de acero inoxidable muy pulido que reproduce fielmente la forma de los perritos hechos con globos en miles de fiestas infantiles en todo el mundo. Si la justicia le diera la razón, Koons tendría derechos sobre todos los perros hechos con globos, lo que sería la ruina de milekoons 4s de payasos.
Pero hay algo aún más irónico. Koons es un artista que permanentemente «se apropia» no sólo de diseños ajenos de juguetes y objetos de consumo masivo sino también de obras de otros artistas. Esa costumbre le significó ser demandado por cuatro colegas, a tres de los cuales la justicia les dio la razón. Uno de ellos fue el fotógrafo Art Rogers, quien lo demandó por el uso de una de sus fotografías para realizar una escultura. La similitud entre la obra de Koons y la del fotógrafo salta a la vista hasta en los nombres. Rogers tituló «Puppies» su foto de 1980; Koons llamó «String of Puppies» a su escultura de 1998, koons 3alegando que se trataba de una parodia y que su intención artística la hacía diferente. El tribunal de Estados Unidos no aceptó ese argumento y Koons debió pagar a Rogers una suma de dinero que nunca se conoció públicamente.
Ahora, los propietarios de Park Life, la galería de San Francisco demandada por Koons, contraatacaron en la corte con otro escrito: quieren que los jueces fallen sumariamente que es imposible exigir el copyright de la forma canina. El escrito de Park Life dice textualmente: «Como puede atestiguar cualquier payaso, nadie es propietario de la idea de hacer un perro con globos y la forma que resulta de manipular un globo hasta que se parezca koon21a un perro es de dominio público». Pasado el susto inicial que produce toda citación de la justicia, los dueños de la galería están de parabienes con tanta exposición del caso en los medios. Nunca imaginaron que venderían tanto perrito sujetalibros. Sólo por mail le llegaron 400 pedidos en menos de una semana. ¿Quiere tener el suyo? Lo puede pedir en el sitio http://www.parklifestore.com . Hay amarillo y lila. Eso sí: gracias a Koons, el precio ya no es de 30 dólares sino de 55.