Suecia bordea el ridículo con su acusación a los artistas de contaminar la cadena alimentaria con sus pinturas

 

Publicado el septiembre 29, 2014

Escrito por Mario Gilardoni

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paleta pintor1El gobierno sueco acaba de estudiar la semana pasada una reglamentación para prohibir la producción de pinturas al óleo, acuarelas o acrílicos elaborados en base de pigmentos de cadmio. La insólita decisión se fundamenta en que los artistas al enjuagar sus pinceles en las piletas, el material se deriva en los barros de depuración, que luego se expanden a las tierras agrícolas contaminando la producción de alimentos.
Si esta teoría tiene éxito será aplicada en dos años. Al mismo tiempo este país ha presentado un informe a la Agencia Europea de Sustancias Químicas para que sea aplicado en la Unión Europea.
Dejando a un lado el que la Argentina posee uno de los principales yacimientos mundiales de cadmio, resulta ridículo utilizar a los artistas como chivos expiatorios dado el volumen de consumo de estos pigmentos frente a la colosal utilización de este elemento que integra toda la nueva generación de baterías empleadas por la industria (incluida ahora también la tecnología de los autos eléctricos).
De prosperar esta iniciativa, los artistas deberían cambiar sus paletas y deberíamos olvidarnos de los amarillos, rojos y naranjas brillantes que integra la mayoría de las pinturas contemporáneas.