Tiempos complicados: porque el cuadro sobre tela más grande del mundo se vendió en 52 millones de dólares y Francia pide que la baguette sea declarada patrimonio de la humanidad

 

Publicado el marzo 28, 2021

Escrito por Mario Gilardoni

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No hay duda que la pandemia está sirviendo de escenario donde se están produciendo situaciones que preanuncian cambios en la visión que se tiene del arte, sus protagonistas, sean artistas, comerciantes o coleccionistas.

El avance de  nuevas tecnologías aplicadas a la tradicional visión que a través de los tiempos han servido de hilo conductor para ponderar el arte en sus diferentes etapas, está produciendo cambios que de perdurar generarán un nuevo universo cultural.

Si bien el cambio con el avance del tiempo ha sido un factor muchas veces revolucionario en la visión estética, aceptado por las sucesivas generaciones, las actuales propuestas tienden a generar un giro copernicano en lo inmediato: el surgimiento de la inteligencia artificial como generadora creativa de obras de arte.

El protagonismo que están ganando las obras encuadradas en la tecnología NFT, al que se suman en estos momentos compradores dispuestos a pagar cifras multimillonarias por el simple hecho de que la obra sea la tela más grande realizada.

En el primer caso, ya existen obras que han sido comercializadas, incluso en subasta, que han sido generadas sin la intervención de la mano del hombre sino como consecuencia de formas de creación por sistemas cibernéticos que plasman sobre la tela imágenes generadas por sus cerebros de chips. Este sistema nos trae a la memoria las obras creadas por animales como monos, elefantes, etc.

En el caso de las NFT, que hemos comentado en semanas anteriores, el nivel de precio pagado por “Everydays” (Mike “Beeple” Winkelmannen) 69,3 millones de dólares por una nueva generación de coleccionistas caracterizado por ser operadores de las criptomonedas.

A esto se suma la operación concretada la semana pasada por la venta de “Viaje a la humanidad” (Sacha Jafri) que otro operador en criptomonedas pagó 62 millones de dólares (el doble del estimado)  obra respaldada por la opinión de los Guinness World Records como la obra sobre tela más grande del mundo. La pieza en cuestión mide 1.595,75 metros cuadrados (el equivalente a dos canchas de fútbol). Si bien la pintura se divide en 70 secciones enmarcadas y el producido por la venta está destinado a organizaciones benéficas, no deja de sorprender el monto pagado que la ubica junto con la anterior entre los tres valores más altos alcanzado por un artista vivo en la actualidad.

Todo este panorama no deja de ser una propuesta inquietante para el análisis futuro del mundo del arte.

A manera de anécdota se puede mencionar la propuesta del Ministerio de Cultura francés que le solicita a la Unesco que se le ofresca el estatus de patrimonio cultural inmaterial a la barra de pan conocida como Baguette, en calidad de símbolo francés por excelencia.

Como detalle adicional podemos citar que en Francia se consumen anualmente 10 mil millones de estos panes que adornan las axilas de otros tantos compradores. Se consumen  en ese país unas 320 baguettes por segundo.