Una carta de Van Gogh desde un burdel (no dirigida a su hermano) se vendió por 236.700 dólares

 

Publicado el junio 21, 2020

Escrito por Mario Gilardoni

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El Museo Van Gogh acaba de adquirir en una subasta parisina del Druot, coescrita por Vincent van Gogh y Paul Gauguin en una de sus visitas a un burdel de Arles, entre los días 1 y 2 de noviembre de 1888 y dirigida a otro artista, Emile Bernard. Con la idea de integrarlo a la comunidad de artistas con que soñaba el holandés.

En la carta de cuatro páginas, Vincent cuenta los primeros días de la pareja de pintores en la Casa Amarilla, en Arles. Algunos de los comentarios muestran el enorme entusiasmo de van Gogh sobre la visita de Gauguin –antes que se transformara en una relación tormentosa- donde coincide su famoso corte de la oreja. «Ahora algo que les interesará: hemos hecho algunas excursiones en los burdeles y es probable que eventualmente iremos allí a menudo a trabajar», escribió Van Gogh. “En este momento, Gauguin tiene un lienzo en progreso del mismo café nocturno que yo también pinté, pero con figuras vistas en los burdeles.  Promete convertirse en una cosa hermosa».

Son varios los pensamientos sobre la personalidad de Gauguin, como por ejemplo: «Gauguin me interesa mucho como hombre», dijo. «Durante mucho tiempo me pareció que en nuestra sucia profesión de pintor, tenemos la mayor necesidad de personas con manos y estómagos de trabajadores, con gustos más naturales, temperamentos más cariñosos y caritativos que el decadente y agotado boulevardier parisino». En otro párrafo describe a Gauguin como «un ser virgen con instintos de animales salvajes. En Gauguin, la sangre y el sexo prevalecen sobre la ambición”.
En la última página cede la pluma a Gauguin quien comenta: «No escuches a Vincent», escribió. «Como saben, es fácil de impresionar».
En cuanto a «su idea sobre el futuro de una nueva generación en los trópicos como pintor, me parece absolutamente correcto y sigo teniendo la intención de volver a él».
Gauguin cumplió la idea del «trópico» al irse a vivir a la Polinesia Francesa, donde murió en 1903, a los 54 años.

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